Trabajo de parto
Foto cortesía de Wickenden

El momento de dar a luz es uno de los más temidos por las embarazadas. En algunas gestantes la sensación de miedo les hace generar un cuadro de estrés que se acrecienta a medida que el embarazo progresa.

Para poder perder la aprensión a este lapso, una de las mejores maneras es conocer cómo se desarrolla el trabajo de parto y en qué consiste cada evento que se sucede desde la aparición de la primera contracción verdadera hasta el instante en que el bebé nace.

En qué consiste el trabajo de parto normal:

  • Los pródromos del trabajo de parto es aquello que se origina antes del trabajo en sí. El útero se va preparando mediante la aparición de contracciones débiles que pueden surgir días o varias horas antes de que dé comienzo el alumbramiento. Los dolores ocasionados son infrecuentes y pueden presentarse cada diez minutos. El borramiento del cuello uterino comienza a hacerse evidente
  • La fase latente es aquella en la que las contracciones duran más y se hacen más intensas. La dilatación uterina puede ser de cuatro o cinco centímetros y pueden presentarse cada cinco minutos. Es frecuente que se expulse el tapón mucoso y con él, algo de sangre
  • Etapa activa: Las contracciones son más dolorosas y la dilatación del cuello uterino oscila entre cinco y nueve centímetros. Las contracciones pueden llegar a presentarse cada dos minutos. La bolsa puede romperse en esta fase. Hay que mantener la calma para que el dolor no genere miedo ni ansiedad
  • Transición: Es la etapa más dura de todas, ya que las fuerzas parecen desvanecerse, pero miles de mujeres han atravesado ya por estas sensaciones. Sólo hay que mantener la calma y desviar la atención del dolor y las molestias. Las contracciones son ahora muy intensas y cada minuto. El cuello del útero continúa dilatándose hasta diez centímetros. Muchas mujeres sientan mareos y náuseas
  • Etapa latente: El bebé baja ahora por el canal del parto y la sensación de pujar se hace evidente. Las contracciones ya no son tan fuertes
  • Fase activa: El bebé desciende. Este proceso puede durar hasta tres horas. La partera, médico o enfermera dará instrucciones para pujar en el momento debido. Cuando sea el momento, el pujo debe ser con todas las fuerzas del mundo, ya que es lo que ayuda a que el niño descienda cada vez más
  • Nacimiento: La cabeza del bebé ya se puede observar, el médico se fija que el cordón esté en buena posición y que no interfiera en el descenso final del niño. De a poco ayuda a que el cuerpo del bebé vaya saliendo sin dificultad

Extracción de la placenta:

  • Una vez que el bebé ha nacido, se debe retirar la placenta del cuerpo materno y de ser necesario el especialista aplicará puntos de sutura, en caso de haber necesitado realizar una episiotomía

Algunas recomendaciones útiles para no dejarse abrumar por el miedo al trabajo de parto:

  • Es conveniente realizar ejercicios relajantes o asistir a cursos en donde se explique de qué modo poder controlar el dolor y la ansiedad que se genera durante este proceso
  • Mantener la relajación y la calma son las herramientas más poderosas que una embarazada puede tener para bloquear el dolor intenso que generan las contracciones y los pujos
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