Marcas que deja la maternidad

La maternidad es lo más hermoso que suele pasarle a una mujer, la felicidad que se siente con los hijos es única e incomparable. Ser madre se hace evidente en la falta de sueño, las carreras desenfrenadas de un lado a otro para cumplir, los juguetes que dejan en tu cartera, etc. Pero hay marcas que se visualizan en el cuerpo de la mamá y son la evidencia más clara de su maternidad.

1

Cuerpo redondo

Tras la maternidad la cintura se desdibuja, se ensanchan las caderas y los rollitos se hacen difíciles de eliminar. La recuperación del estado físico anterior al embarazo, depende de cada cuerpo y de su genética.

2

Ausencia de deseo sexual

Es totalmente entendible y normal que la flamante mamá no tenga o haya una disminución en el deseo sexual después del parto; hay que recordar que su cuerpo pasó por importantes transformaciones y que recién se está recuperando. Los cambios hormonales que se dan tanto durante el embarazo como la lactancia, la disminución en los niveles de estrógeno, afectan su deseo sexual. Además, emocionalmente toda su atención está depositada en su pequeño bebé. El esposo - padre, tendrá que ser muy paciente y comprender a su pareja, acompañarla y esperarla el tiempo que sea necesario.

3

Ojeras

La falta de sueño es una constante entre las mamás de recién nacidos y las ojeras la consecuencia más visible. Aunque hay otras manifestaciones que se asocian con los problemas para dormir: Dificultades de concentración, fluctuaciones emocionales e incluso depresión pos parto.

4

Várices

El crecimiento del útero favorece la acumulación de sangre y la dilatación de venas y los elevados niveles de progesterona debilitan las paredes de éstas como consecuencia de lo cual se deforman y aparecen las várices.

5

Tiroiditis posparto

Es un trastorno frecuente entre las mujeres que han sido madres, en el cual se inflama la glándula tiroides y puede resolverse naturalmente o desembocar en hipertiroidismo o hipotiroidismo crónico con los años.

6

Deficiencia de calcio

Un 75% de las mujeres estadounidenses tienen deficiencias de calcio y en muchos de estos casos este problema se arrastra desde el embarazo.

7

Presión alta

La presión alta durante el embarazo o preeclampsia es una seria complicación que puede traer consecuencias como insuficiencia renal o problemas coronarios. Según el Programa Nacional de Educación en Alta Presión, haberla padecido durante el embarazo no eleva el riesgo tras el parto. Pero hay casos en los que podrían quedar predispuestas y desarrollar a largo plazo hipertensión.

8

Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria que se produce durante el embarazo o en el post-parto al toser, estornudar o hacer algún esfuerzo, es como consecuencia del debilitamiento de los músculos del suelo de la pelvis. Los ejercicios de Kegel son muy beneficiosos en este sentido para fortalecer esta zona y evitar las perdidas involuntarias de orina tanto durante el embarazo como después del mismo.

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