Consejos para provocar una buena impresión

Siempre que se comienza en un nuevo trabajo, se asiste a una fiesta o reunión, o se conocen nuevas personas, una duda sobrevuela el interior del estomágo: ¿causaré una buena impresión, les gustaré?

Aunque no se trate de lo más importante del mundo, dado que hay infinitas cuestiones antes que esto en la lista de prioridades de la vida, es interesante provocar una buena impresión en la gente que nos conoce y caer bien, resultar agradable.
A fin de intentar ser más agradables en sociedad, veamos algunos consejos:

Sonríe

Aunque parezca una obviedad, ¡hay que sonreir más seguido! No es lo mismo acercarse a conversar con una persona que se encuentra seria que acercarse a alguien sonriente. La persona que sonríe es mucho más accesible.

Gretchen Rubin, autora de The Happiness Project dice: "La gente captura las emociones de los demás, así que si estás sonriendo, es más probable que consigas una sonrisa de regreso, lo que puede establecer el escenario perfecto para una conversación amistosa".

Aprende a escuchar

Si inicias una conversación con alguien hablando sin parar acerca de ti, de ti y de ti, lo más probable es que la otra persona se aleje apenas pueda, ¡porque no sabes escuchar ni dialogar! Piensa que no estás sobre un escenario actuando para el resto tu mejor monólogo, la conversación se basa en compartir ideas, en realizar un intercambio. Por lo tanto, el primer paso para hablar con alguien y resultar agradable es saber escuchar, preguntar acerca del otro (sin entrometerse), mostrarse interesado.

Gretchen Rubin dice al respecto: "No se preocupe por contar un millón de historias divertidas. En su lugar, concentrese en ser un oyente atento y sensible. Esta es una mejor manera de comunicarse con otra persona. Así le hace saber al otro que lo encuentra interesante y divertido".

Cuenta algo acerca de ti

Tampoco es cuestión de que le hagas una especie de entrevista a la otra persona y no hables sobre ti, todo debe funcionar en su justa medida. Cuenta algo interesante acerca de ti, alguna anécdota que te describa como eres. No hace falta que te excedas, solo necesitas ir dejando pistas que vayan atrapando la atención de quien te escucha.

Ten en cuenta el lenguaje corporal

La comunicación se divide en comunicación verbal, todo aquello que se dice; y comunicación no verbal, todos los gestos, expresiones y movimientos del cuerpo. Al momento de entablar una conversación con alguien también debes tener en cuenta tu lenguaje corporal, si estás en una pose incomóda, pues se notará que no la estás pasando bien, en cambio, si muestras tu cuerpo relajado y flexible, la conversación fluirá de otro modo.

Gretchen Rubin dice: "Si usted está comprometido con alguien, el rostro se inclina hacia él, usted asiente con la cabeza, se ríe y hace contacto visual. No cruce los brazos o las piernas, esto lo cierra".

No andes con chismes

Ser chismoso no es una buena actitud, si la gente que recién te conoce nota que hablas acerca de todo el mundo y cuentas todo tipo de detalles que viste o escuchaste, pues no confiarán en ti. Hay que ser prudente y respetuoso de la vida de los demás.

Sé alegre

Las personas alegres siempre causan una buena impresión y se integran de manera rápida a cualquier grupo. Trata de reirte, de pasarla bien, de disfrutar de la compañía de las otras personas y de hacer que ellos disfruten de tu presencia.

Pide un consejo

Pedir un consejo a alguien que recién se conoce es una buena señal de que confías en el otro y te interesa su opinión. Por esto, puedes pedir alguna recomendación acerca de un lugar cercano donde comer o de una linda película para mirar el fin de semana.

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