Que es un proyecto de vida

Un proyecto de vida constituye un plan trazado, un conjunto de recursos, actividades, acciones que, de manera coordinada, van en una determinada dirección con el propósito de cumplir un cierto objetivo o meta con el que uno se identifica y se siente comprometido. Sea cual sea el mismo, debe contribuir al desarrollo, crecimiento y enriquecimiento personal.

Si bien en la vida existen una multiplicidad de factores que no se pueden prever, es muy necesario y saludable tener un proyecto de vida que impulse a ir hacia adelante en un determinado sentido previamente establecido. Sin importar el camino o la velocidad, la clave es ir en la dirección correcta. Quien no tiene un propósito marcado, se siente perdido, sin rumbo.

La elección de un proyecto de vida supone la adhesión a determinadas metas y el dejar de lado otras. Ello puede suponer en algunos momentos de mucha fuerza de voluntad para superar conflictos existenciales. Ya que el conseguir algunos objetivos implica el sacrificar otros también importantes, pero incompatibles con el principal.

¿Para qué sirve un proyecto de vida?

Para alcanzar ciertas metas, objetivos que le dan sentido a la existencia y a la vida. Siempre se anhela un futuro mejor, pero el planificar prácticas de gestión en este sentido, es la mejor forma de conseguirlo, de construirlo.

El proyecto de vida debe vislumbrar desde el momento presente hasta la muerte, ya que la misma es el primer impulsor para concretar objetivos buscados, siendo conscientes de que el tiempo pasa y no espera.

Un proyecto de vida no puede limitarse a una persona. Es decir, mi proyecto de vida no puede ser mi pareja, mis hijos, mi familia. El mismo debe estar centrado en uno mismo y no depender de personas o elementos externos.

Características de un proyecto de vida

Los proyectos de vida tienen una serie de características en común:

  • Tienen un propósito.
  • Se basan en objetivos y metas.
  • Tienen una etapa de planificar, una de ejecutar y una de entrega.
  • El ciclo de un proyecto de vida está limitado a un cierto período de tiempo.
  • Están dirigidos a la obtención de un fin.
  • Deben estar sujetos a una monitorización permanente a modo de asegurar llegar al resultado deseado.
  • Tienen una etapa de incertidumbre.

¿Cómo hacer un proyecto de vida?

Un proyecto de vida debe incluir de manera jerarquizada, organizada y realista los siguientes ítems:

  • Meta que se desea alcanzar.
  • Acciones dirigidas a cumplir dicho propósito.
  • Tiempo que llevará realizar cada una de dichas acciones.
  • Herramientas y logística de autogestión para llegar a la meta.
  • Deben estar integrados todos los aspectos de la vida, aunque la meta esté dirigida a uno solo de ellos. Es clave tener presente que se es un ser integral compuesto por varios aspectos y si el proyecto se limita solo a uno de ellos y deja de lado los otros, puede fracasar. Por ejemplo: si mi proyecto contempla solamente la parte económica de mi vida y descuida el amor, la salud, las relaciones sociales, todas ellas van a quedar vacías y el propósito no será completo. La idea es buscar un sano equilibrio.
  • Posibles obstáculos que se presenten en el camino y las posibles soluciones.

¿Qué es la visión y la misión?

En todo proyecto de vida deben estar contempladas la visión, misión y metas. De las metas ya hemos hablado bastante. Ahora vamos a focalizarnos en la visión y la misión del proyecto de vida.

Visión: cuando hablamos de la visión en un proyecto de vida, hacemos referencia a la imagen de futuro que se pretende alcanzar, al destino al que se quiere llegar.

Misión: es el camino, la forma, las actividades que se van a llevar adelante para alcanzar la visión.

Un proyecto de vida puede plantearse en cualquier momento de la misma y no es necesario esperar a un nuevo año para hacerlo. Para definirlo, solo es necesario estar convencido. Pensar a dónde se desea llegar (meta), visualizarse allí (visión) y planificar la forma de conseguirlo (misión).

¿Cuáles son las metas a corto plazo de un proyecto de vida?

Al plantearse un proyecto de vida es fundamental definir, en primer lugar, las metas a corto, mediano y largo plazo. Es decir, desde dónde se parte, el camino a recorrer y el destino al que se pretende llegar. Para luego planificar cómo alcanzarlo y cuánto tiempo puede llevar el hacerlo.

Las metas a corto plazo son personales y dependen mucho de cada caso particular y de las metas a largo plazo de cada proyecto de vida. Sin embargo, una de las características en común de estas metas a corto plazo, es que se planifican cumplir en un determinado período breve de tiempo (muy cerca del momento presente) y que una vez alcanzadas permiten definir nuevas metas que acorten el camino para la obtención de las metas a largo plazo.