calambres del embarazo
Foto cortesía de Get fit Journey

En el transcurso del embarazo el cuerpo de la mujer experimenta una gran cantidad de cambios, muchos de los cuales redundan en algunas molestias nada agradables. Tal es el caso de los calambres, que habitualmente afectan a los miembros inferiores del cuerpo, se hacen más usuales en el correr del segundo trimestre y cada vez más fuertes y presentes a medida que avanza el embarazo.

Entre las causas posibles de estos intensos y molestos dolores que suelen aparecer, generalmente, de noche (por lo que son, entre otras, uno de los factores que contribuyen en el insomnio en el embarazo) están el peso del útero sobre las piernas y la presión que éste ejerce sobre los vasos sanguíneos por los que transita la sangre que vuelve desde los miembros inferiores al corazón.

Si bien los calambres son muy comunes en las embarazadas y los sufren entre un 30 y un 50% de las mujeres embarazadas, hay algunos trucos y consejos que pueden ser útiles para aliviar y combatir estas molestias:

Algunas sugerencias para prevenir la aparición de los calambres

  • No permanecer demasiado rato en la misma posición ni sentada con las piernas cruzadas (esto impide la correcta circulación de la sangre)
  • Elongar los músculos de las piernas (sobre todo las pantorrillas) varias veces en el transcurso del día, y sobre todo de noche antes de ir a la cama
  • Realizar movimientos circulares con los tobillos y los dedos de los pies
  • Caminar o realizar actividad física regularmente, ejercicios de estiramiento y tonificación de los músculos, a no ser que haya sido contraindicado. Las actividades más recomendadas son: Yoga, natación, Pilates, gimnasia acuática
  • Tomar una ducha caliente o un baño de inmersión antes de ir a la cama para aflojas toda la musculatura e ir a dormir más relajada
  • Para dormir es aconsejable hacerlo siempre sobre el costado izquierdo para no ejercer presión sobre la vena cava, que se localiza en el derecho y es la que transporta la sangre desde los miembros inferiores al corazón
  • Beber abundantes líquidos en el correr del día para mantener una buena hidratación (agua, jugos de fruta, etc.)
  • Incluir en la alimentación alimentos ricos en potasio (bananas, por ejemplo)
  • Si bien no hay certeza al respecto, podría existir relación entre la aparición de los calambres y algunas carencias vitamínicas de magnesio y calcio. Por ello, algunos médicos indican suplementos prenatales que aportan estos nutrientes

Cómo combatirlos cuando aparecen

  • Cambiar de inmediato la postura y tratar de estirar el músculo, si es en la pantorrilla -que es lo más habitual, sobre un escalón pisar apoyando los dedos del pie y dejar caer el talón de este modo se estira muy bien la pantorrilla. Al principio dolerá, pero ayudará a que se relaje el músculo y el dolor desaparezca
  • Tomar un baño de inmersión con alguna hierba antiinflamatoria (malva, por ejemplo)
  • Haciendo reposo, masajear suavemente el área afectada o colocar una fuente de calor (bolsa de agua caliente, paños caliente, etc.) sobre la misma
  • El castaño de indias es efectivo, ya que contribuye a mejorar la circulación sanguínea disminuyendo la aparición de los calambres. Pero es preciso consultar al médico antes de consumirlo

Si los calambres son muy frecuentes, persistentes y no se logran calmar con estas recomendaciones, es recomendable consultar al médico para descartar alguna complicación más importante.

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