Aceite para bebe
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En uno u otro caso, siempre lo más aconsejable es regirse por la opinión del pediatra que atiende al bebé, ya que él sabrá que sugerir al respecto y es una persona de la más absoluta confianza en estos temas. Pero a modo de guía, aquí van algunos datos interesantes que es importante tener en cuenta antes de embarcarse en comprar productos para la higiene y el aseo del bebé.

La piel del bebé presenta características estructurales muy distintas a la de un adulto, es más delgada y carece o tiene menos pelo. Por ello, es más propensa a sufrir alergias, dermatitis, irritaciones e infecciones ya que sus funciones inmunológicas aún no están completamente desarrolladas. En el transcurso de los primeros días de vida, se produce una descamación en la piel del recién nacido, a través de la cual elimina los restos de la membrana que lo recubre al nacer. Así, su piel se torna sedosa, rozagante, sumamente delicada y es mucho más sensible y permeable a cualquier producto que entre en contacto con ella.

Aceite para bebé

Los aceites para bebé son uno de los productos cosméticos más utilizados para la higiene del bebé en la zona del pañal, en los pliegues y para lubricar la piel en los casos de paspaduras y descamaciones.

Cremas y lociones para bebé

Las lociones hicieron su aparición de alguna manera para sustituir a los aceites y según estudios comparativos, presentan algunas ventajas con respecto a éstos. Entre ellas, la película que dejan sobre la piel del bebé no impide que respire y además otorgan una sensación de frescura y alivio en la piel irritada. Las cremas, en tanto, son utilizadas, casi exclusivamente, en la zona del pañal, para aliviar y proteger paspaduras, irritaciones y lastimaduras en esta parte. Su composición es más emoliente y lubricante, por ello la función es diferente que la de la loción.

Polvos para bebé

Dentro de los polvos se encuentran el talco para bebé y la fécula para bebé que son de los más utilizados, su uso está muy extendido y es muy común. Las funciones de ambos son muy similares, absorber el exceso de humedad en las zonas de los pliegues (cuello, piernas) y proteger de paspaduras e irritaciones la piel, manteniéndola a su vez con una agradable sensación de suavidad y frescura.

Se usa luego de bañar al bebé y la ventaja es que es muy fácil de esparcir y ayuda a que la piel quede bien seca. Sin embargo, el talco y la fécula, tan frecuentes en el pasado, son hoy en día reprobados por pediatras y dermatólogos por varias razones. Porque existe riesgo de que sea inhalado por el bebé y pueda intoxicarlo; porque puede irritar sus ojos si entra en contacto con ellos; porque tapan los poros impidiendo que la piel respire. Además, utilizar polvos para eliminar el exceso de humedad es, en algunos casos, peor el remedio que la enfermedad. Ya que si el bebé transpira mucho o se pasa la orina de su pañal, se hace un mazacote entre el polvo y el líquido, que lo único que hace es propiciar el crecimiento y propagación de hongos y bacterias.

Champú y jabón para bebé

Obviamente que hay productos cosméticos a los que no se puede escapar y a los que hay que recurrir sí o sí. Estos son el champú y el jabón. En ambos casos lo recomendable es que sean especiales para bebés, lo más neutros posible, sin perfumes, ni alcohol, que no irriten los ojos y que tengan pH balanceado. En cuanto al perfume o colonia que es otro producto muy usado, se puede usar pero sólo en la ropita, nunca debe entrar en contacto directo con la piel del bebé.

Como ya fue mencionado unas líneas arriba, el uso de productos cosméticos para bebés, en general, no es muy aconsejado por pediatras y dermatólogos. Ya que según sostienen, se expone al bebé innecesariamente a posibles reacciones alérgicas y a productos químicos que podrían ser perjudiciales.

A esto se suma que un estudio científico realizado por la Universidad de Washington en los Estados Unidos, señala que algunos productos cosméticos para bebés, contienen unos químicos denominados ftalatos que son muy peligrosos y cuya utilización está prohibida en la fabricación de juguetes para niños de menos de 3 años. Si bien aún no está totalmente comprobada su toxicidad, se cree que podrían afectar negativamente el desarrollo del niño y tener propiedades cancerígenas.

Algunas sugerencias generales

  • Utilizar siempre productos que estén dermatológicamente testeados
  • Ver siempre la fecha de vencimiento de los productos y leer atentamente las etiquetas
  • Optar por aquellos productos neutros, que no tengan fragancia o que sean muy suaves
  • Suspender el uso de cualquier producto ante la duda de una posible reacción alérgica en el bebé

Evitar dejar productos cosméticos al alcance de los niños.

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