Un amigo imaginario

Alrededor de los 2 o 3 años de edad, es bastante frecuente que los niños comiencen a desarrollar un mundo paralelo de fantasía en el que tengan uno o varios amigos imaginarios. Este fenómeno es normal y enriquece su imaginación e interacción social.

Vivir en un universo paralelo en el que habitan hadas, monstruos, superhéroes y amigos imaginarios posibilita al niño desarrollar su creatividad y sus emociones. Le ayuda a expresar sus miedos, deseos, alegrías. A esta etapa se la denomina del pensamiento mágico. El amigo imaginario puede ser un muñeco, un animal o alguien invisible con quien el niño conversa, pelea, juega.

A través del amigo imaginario el niño:

  • Libera sentimientos negativos y positivos
  • Proyecta su miedos y conflictos como ser dejar el pañal, comenzar la escuela, la llegada de un hermanito, etc.
  • Consigue mayor confianza en sí mismo. Al su amigo imaginario ser capaz de vencer al mal, él siente que también es capaz de hacerlo y ello le genera autoconfianza y eleva su autoestima
  • Controla mejor sus emociones
  • Desarrolla habilidades sociales
  • Entiende mejor la opinión de los demás

¿Cómo deben actuar los padres al respecto del amigo imaginario de su hijo?

No participar, estimular, ni mucho menos reprimir su juego con el amigo imaginario. Mantenerse al margen, pero observando para poder comprender de esas interacciones alguna necesidad o deseo emergente en el niño y así poder ayudarlo. Nunca es conveniente reprimirlo ni regañarlo por tener un amigo imaginario, ya que con ello el niño se sentirá avergonzado y dejará de hacerlo en público y podría ser negativo.

Sí es conveniente controlar el tiempo que el niño pasa con su amigo imaginario, ya que es conveniente que tenga tiempo también de jugar e interactuar con oros niños.

¿Cuando estar alerta con respecto al amigo imaginario de los niños?

  • Responde con fabulaciones: Fuera del juego el niño también tiende a responder de forma fantasiosa aunque no con pretensión de mentir
  • El niño se vuelve retraído, violento o agresivo como consecuencia de su amigo imaginario
  • La relación con su amigo imaginario acapara todo su tiempo y su atención, impidiéndole otro tipo de contacto y relaciones con otros niños o interfiere con el normal desempeño y cumplimento de sus compromisos diarios

Los amigos imaginarios, generalmente, desaparecen alrededor de los 7 u 8 años de edad cuando el niño desarrolla por completo las funciones del lenguaje, memoria, lógica e inteligencia.

Hay quienes dicen que los hijos únicos son los más propensos a desarrollar el amigo imaginario, para llenar la carencia social que implica no tener con quien jugar. Otros en cambio sostienen que es más frecuente en los niños sensibles, muy imaginativos y fantasiosos.

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