leer a los ninos
Foto cortesía de Juleo (flickr.com)

Es indudable que la relación que tenían las generaciones pasadas con los libros era mucho más fuerte que la que tienen las actuales. Antes no había televisión, ni computadora, ni Internet y los libros eran uno de los pocos entretenimientos con que se contaba antes de irse a dormir o al momento de buscar un poco de paz y relax. Esto fue cambiando y la lectura fue relegada por estos poderosos atractivos.

Durante algún tiempo y en muchos casos el primer contacto que los niños tenían con los libros era cuando comenzaban a ser escolarizados. Sin embargo, esto parece estar cambiando nuevamente y actualmente la lectura infantil parece estar volviendo a cobrar relevancia. El mercado ofrece una gran variedad de opciones, de muy buena calidad y alternativas para todas las edades, hasta para los bebés más pequeños.

Es importante la alfabetización temprana en los niños porque es un proceso que evoluciona e influye en su desarrollo cultural futuro y para ello el primer acercamiento a la lectura debe ser de bebé.

Beneficios de la lectura para el niño

  • Le enseña a escuchar con atención
  • Lo introduce en el mundo de la imagen (dibujos, figuras, ilustraciones)
  • Es una alternativa muy válida a la hora del entretenimiento
  • Hace volar su imaginación, su creatividad, los introduce en un mundo de fantasías, ya que imagina lo que dice el libro aunque no lo vea
  • Le enseña valores (amistad, solidaridad, compañerismo, etc.)
  • Favorece para que sean seres más críticos y reflexivos
  • Lo ayuda a introducirse en la escritura
  • Aumenta el aprendizaje y potencia su futuro desarrollo

Lejos ha quedado aquellos tiempos en que los niños leían en silencio y no se les preguntaba si habían entendido lo que habían leído. Los métodos han cambiado y hoy en día es importante que la lectura sea comprendida. La lectura transaccional, es aquella en la que el lector intercambia con el texto que lee. Para comprender apela a conocimientos anteriores, a experiencias vividas. Al niño hay que acercarle muchos libros, de diferente tipología, para que adquiera el hábito y le aporte significados que le permitan enriquecerse.

Cómo estimular la lectura infantil

  • Desde bebé ofrecer al niño libros coloridos y de diversas formas, materiales y texturas
  • Invitar al niño a leer a diario
  • Emplear la lectura como un entretenimiento y no como una obligación
  • Ni bien el bebé empiece a gatear y pueda mantenerse firme sentado, ofrecerle libros de goma, de encastre, hay algunos de goma eva especiales para el baño
  • Entre los cuatro y seis meses el bebé enfoca la vista en las figuras y esto estimula la coordinación de sus ojos y manos, es el momento ideal para comenzar a acercarlos a los libros
  • Comenzar por libros que tengan figuras y sean muy coloridos, esto será más atractivo para los que recién se están iniciando en su contacto con los libros
  • A los niños hay que ofrecerles lecturas funcionales, actualizadas y de su interés
  • Favorecer situaciones en las que los propios niños puedan seleccionar los libros (llevarlos a la librería, biblioteca, regalarle libros)
  • Jugar con las ideas del texto, inventar finales, cambiar el nombre de los protagonistas de la historia, etc
  • Hablarle acerca de las nuevas palabras que aparecen en el texto e intentar, acorde a su edad, explicar el significado de las mismas en el contexto, etc
  • Escucharlos leer en voz alta y estimularlos a que sigan haciéndolo
  • Al finalizar el libro, cuestionar acerca de qué se trató el cuento y hablar con él al respecto
  • Compartir con los niños titulares de diarios, recetas de cocina, cartas de familiares, manuales de instrucciones de juegos que ellos utilizan habitualmente, leerles los carteles de publicidad de vía pública. Esto le asignará a la lectura un sentido. De este modo se estimula un lector activo y se desecha el rol de lector pasivo
  • Acompañar siempre el proceso de lectura de los hijos

Estimular la lectura infantil no es una tarea sencilla ni para los padres, ni maestros, pero es una tarea que empieza por la casa, por la familia. Exige esfuerzo, dedicación, trabajo repetido y sobre todo, predicar con el ejemplo. Si en la familia la lectura es un hábito común, es mucho más factible que el niño se acerque más fácilmente a la lectura y considere al libro como algo cercano, conocido, como un amigo.

“De niños, de niñas, de libros, de libres porque eso hacen los libros: Niños más libres, libres para pensar y argumentar, libres para disfrutar y divertirse, para soñar, imaginar y emocionarse. Libres para volar…” (1)

(1) Palma, Mirtha. Días de Aula

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