Familia china cocinando
Cocinar en familia es uno de los hábitos que mejora el relacionamiento.

La familia es el primer agente de socialización, un importante estímulo y la principal red de contención y refugio de todo individuo. Si bien el concepto familia se devaluó, fundamentalmente, producto de la liberación sexual de los años 60 y 70, aún sobrevive aunque ha sufrido transformaciones. La clásica familia compuesta por mamá, papá, los hijos y el perro, hoy día ya no es la regla sino la excepción y existen diferentes formas de familia: Monoparentales, ensambladas, dos papas o dos mamás, etc., pero que cumplen el mismo rol.

El psicólogo estadounidense Urie Bronfenbrenner dijo en testimonio ante el Congreso de los Estados Unidos sobre la familia:

La familia es el sistema humano más poderoso y por lejos más económico conocido para construir competencia y carácter.

Sabiendo el importante papel que cumple la familia en la sociedad, la Asamblea General de las Naciones Unidas oficializó el Día Internacional de la Familia que se celebra desde 1994 cada 15 de mayo. Un fragmente de la nota oficial de preparación del Día Internacional de la Familias en Naciones Unidas de 2014 dice:

…las familias estables son el fundamento de las sociedades fuertes: cuando se rompen, los costos son elevados, las sociedades sufren y los gobiernos tienden a invadir su papel.

Pese al significativo rol de la familia, la convivencia pacífica no es fácil para nadie y en la cotidianeidad se producen roces, enojos y desgastes que pueden llevar a grandes peleas o enfrentamientos. Para evitar que el vínculo familiar se recienta, es fundamental dedicar trabajo y tiempo de calidad a mejorar la relación en familia.

Algunos consejos para mejorar el relacionamiento familiar

1 Apostar por la comunicación

Al igual que sucede con la pareja, en la familia la comunicación, la charla, el diálogo es fundamental para fortalecer la relación y evitar que se dañe. Encontrar ámbitos para hablar, de forma tranquila y clara. Expresar lo que se siente, lo que molesta y estar abiertos a escuchar los sentimientos y necesidades de los demás. Una buena comunicación es esencial para establecer y fortalecer los vínculos familiares.

2 Interesarse por las actividades de cada uno de los integrantes del grupo familiar

Es importante estar atentos y demostrar interés por las actividades de todos y cada uno de los miembros del grupo familiar. Trabajo, colegio, actividades extracurriculares, hobbies, amistades, etc. Demostrar que nos importa lo que hace el otro, ayuda a mejorar la relación y a manifestar interés y respeto.

3 Hacer al menos una comida diaria en familia

Si bien la vorágine de la vida cotidiana muchas veces lleva a que cada uno coma a la hora que más le sirve según sus actividades, es fundamental para fortalecer la relación familiar, que al menos una comida diaria la hagan todos juntos. Ya sea el desayuno o la cena, que exista un momento en el día en que todos puedan reunirse alrededor de una mesa para comer en familia y compartir cómo les fue en su día. Esto ayuda mucho a demostrar interés, estar al tanto de cómo va la vida de los demás, qué les está pasando, qué sienten y ayudar cuando es necesario.

4 Comer un día con abuelos, tíos y demás

Así como es importante juntarse por lo menos una vez en el día en la mesa para comer y conversar, también lo es una vez a la semana con el resto de la familia. Las reuniones los domingos a medio día o los sábados por la noche con abuelos, tíos, sobrinos, primos y demás son muy beneficiosas. Mejoran los vínculos familiares, generan alegría, reconfortan el espíritu e imprimen maravillosos e imborrables recuerdos en los más pequeños de la familia.

5 Nunca irse a la cama si desear buenas noches a todos los miembros de la familia

Este es un hábito que se ha ido perdiendo, pero que es muy positivo para mejorar el relacionamiento familiar. Sin importar si hubo roces o peleas en el día, al momento de irse a dormir es muy beneficioso desear a cada uno buenas noches.

6 Reservar alguna actividad para hacer en familia

El tener una actividad familiar favorece los vínculos, los fortalece. Puede tratarse de alguna actividad física como por ejemplo andar en bicicleta los domingos en la mañana o ver una película los viernes por la noche.

7 Evitar elevar la voz y decir groserías en medio de una discusión

Si bien puede resultar difícil en medio de la efervescencia de una discusión mantener la calma, no elevar la voz, ni insultar, esto es fundamental para preservar la convivencia. Muchas veces pasa que enojados decimos cosas de las que después nos arrepentimos y lastiman al otro. Por ello, es mejor no dejarse dominar por las emociones, los impulsos y pensar muy bien antes de entrar en una discusión.

8 Dividir las tareas del hogar

Cuando las tareas domésticas recaen todas sobre la misma persona, esto la desgasta y cansa. Sin embargo, si todos y cada uno de los miembros de la familia tiene una tarea asignada y la cumple, todo se hace mucho más llevadero. Por ejemplo, el día de la limpieza general, hacerla en familia y repartir las tareas de modo que todos juntos trabajen en equipo y terminen el trabajo en menor tiempo.

9 Celebrar los logros de cada uno de los integrantes de la familia

El celebrar los logros de los demás estimula, motiva y une.

10 Unirse ante situaciones difíciles

En momentos difíciles de la vida la unión y apoyo familiar son fundamentales. Sin embargo, no siempre ocurre. Existen ocasiones en las que por ignorancia, por egoísmo o falta de interés, cada uno está en su propio dolor y no empatiza con el de los que están a su alrededor. El compartir el sufrimiento no lo reduce, pero sí hace que todo sea mucho más fácil y llevadero.

11 Respetar los espacios de los demás

Una buena relación y convivencia familiar conlleva así como buscar momentos para compartir, el respetar los espacios de intimidad personal de cada uno. Ser familia y tener una buena relación, no implica necesariamente estar todo el tiempo pegoteados y saber a cada instante qué está haciendo el otro. Esto puede resultar agobiante e impedir que se establezcan relaciones sociales fuera del núcleo familiar, las que son muy saludables.

12 Saber pedir perdón

Poder pedir perdón cuando uno se equivoca o actúa mal, es clave en cualquier tipo de relación interpersonal. Los seres humanos nos equivocamos y ello no es un pecado capital, pero saber reconocerlo puede hacer la diferencia hacia una mejor convivencia.

…usted construye todos los días el futuro de su familia.

(1)

Lo que hace que cualquier familia funcione siempre es lo mismo. Si existe amor, respeto e interés, tiene todos los ingredientes de una familia, sea cual sea la situación. No importa si usted vive en la mitad de la selva o en medio de una gran ciudad, una familia siempre necesita amor, respeto e interés.

(2)


(1) Fragmento del libro “Los 100 secretos de la familias felices” de David Niven, Ph. D. Pág 242.

(2) Fragmento del libro “Los 100 secretos de la familias felices” de David Niven, Ph. D. Pág 243.

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