Problemas de lactancia
Foto cortesía de Sanutri - Flickr.com

Que el bebé rechace el pecho materno es una situación muy angustiante en general para todas las madres, sobre todo para las primerizas que muchas veces no saben amamantar y se mortifican ante esta situación. Pero la lactancia lleva un proceso, lleva un tiempo de adaptación tanto para la madre como para el bebé y que puede requerir de la ayuda de especialistas del servicio de salud o de algunas técnicas sencillas, consejos para mejorar la lactancia, que ayudan a lograrlo . Las causas por las que el bebé no quiere mamar pueden ser varias y muchas de ellas son de fácil solución.

Causas por las que el bebé rechaza el pecho

  • La anestesia o algunos analgésicos utilizados para el parto pueden producir somnolencia al bebé durante los primeros 3 días, también ciertos medicamentos indicados para el dolor postparto puede interferir con su reflejo de succión
  • La leche baja de manera muy brusca: Cuando el bebé es recién nacido y la leche baja muy de golpe y en gran volumen, puede atragantarse, asustarse y esta ser la causa del rechazo
  • La leche tarda mucho en bajar: La leche demora mucho en bajar y el bebé se impacienta
  • Porque prefieren el biberón: Si se le ha dado biberón al bebé con frecuencia, es posible que lo prefiera antes que al pecho, ya que le es más fácil la succión, obtiene el alimento más rápidamente y una vez que se acostumbra a él no quiere esforzarse por mamar
  • Porque la leche de formula lo satisface por más tiempo: Muchas veces cuando se combina la lactancia materna con la leche de fórmula, como esta lo mantiene satisfecho por más tiempo porque no la digiere con tanta rapidez puede no tener hambre y por eso no querer mamar
  • Pezones poco pronunciados, pequeños o achatados: Hay mujeres que no tienen bien formados los pezones y por ello al bebé le cuesta mucho trabajo prenderse a éstos para succionar
  • Pechos congestionados: Si la madre tiene los pechos muy llenos, muy congestionados al momento de dar de mamar al bebé, las areolas estarán muy duras y le costará prenderse al pezón. Además esta situación puede desembocar en una mastitis lo que impedirá que pueda continuar dando de mamar o como estará dolorida, de algún modo inconscientemente y sin quererlo reaccionará violentamente ante la succión
  • La Madre reaccionó violentamente ante un mordisco o por dolor en sus pezones: Algunas veces si los pezones se agrietan o el bebé los muerde cuando le salen sus primeros dientes la madre ante el dolor intenso reacciona bruscamente asustando al bebé, lo que puede hacer que comience a manifestar rechazo por el pecho
  • Sueño o comodidad: El bebé puede estar somnoliento, cómodamente durmiendo y no tener deseos de mamar
  • Frenillo corto: Hay algunos bebés que tienen el frenillo corto debajo de la lengua y esto les dificulta agarrar el pecho para succionar porque la lengua no puede estirarse lo suficiente para llegar a los canales del pezón por los que sale la leche
  • Preferencia por un pecho y rechazo del otro: Muchas veces suele suceder que el bebé prefiera un pecho en lugar del otro y manifieste rechazo por éste
  • Retorno de la menstruación materna: Hay casos en los que, no se sabe por qué aunque hay quienes dicen que cambia el sabor de la leche, cuando a la madre le vuelve el ciclo menstrual el bebé rechaza el pecho por unos días
  • Porque el bebé está rabioso: Muchas veces el bebé ante la desesperación y el hambre se trona irritable y muy nervioso y esto hacer que rechace el pecho
  • Cambios en el sabor de la leche: En ocasiones cuando la madre come determinados alimentos fuertes (cebolla, ajo, coliflor, por ejemplo) o los consume en demasía, cambia el sabor de su leche
  • Consumo de alcohol, drogas o medicinas no aptas durante la lactancia: Todo lo que ingiere la madre pasa a través de la leche al bebé afectándolo directamente
  • La madre cambia de perfume o desodorante: El bebé puede desconocer este nuevo olor y por ende desconocer a su madre por lo que rechaza el pecho
  • Puede tener alguna enfermedad: Si no hay ninguna otra razón aparente, la causa del rechazo al pecho puede ser que esté cursando alguna enfermedad (otitis por ejemplo, el dolor de oído al succionar hace que el bebé rechace mamar) por lo cual no tenga apetito

Consejos para cuando el bebé rechaza el pecho

  • En el caso de que la causa por la que el bebé no se quiere prender al pecho es que está un poco adormecido por los medicamentos utilizados durante el parto o el postparto, la madre deberá estimularlo haciendo gotear leche en la boca del bebé
  • Si el motivo por el cual el bebé rechaza el pecho es porque la leche baja muy de golpe, cambiar la posición para dar de mamar puede ser la solución. Amamantar semi acostada para que la fuerza de la gravedad disminuya la fuerza con la que sale la leche
  • Ordeñarse antes de comenzar a amamantar al bebé para estimular la salida de la leche y que el bebé no se desespere porque la leche no sale, es la solución cuando la leche tarda en bajar
  • La lactancia materna es la alimentación ideal para el bebé durante los primeros seis meses de vida, pero si por algún motivo se debe dar biberón (si la madre trabaja por ejemplo), es preciso optar por uno cuya tetina sea similar al pezón materno, en el mercado hay una gran variedad de biberones que se adaptan a las necesidades de cada bebé y que pueden ayudar para que el bebé no se acostumbre tanto a ellos y luego rechace el pecho
  • Es muy útil para aquellas mujeres que tienen los pezones poco formados, ayudarse con sus dedos y tararlos hacia fuera para formarlos. Otra alternativa es utilizar una sacaleches manual o pezoneras de silicona (el bebé succiona a través de ellas que son similares a una tetina de biberón pero van ajustadas a la areola) que ayudan a que los pezones se formen
  • Si el motivo por el que el bebé no se prende al pecho es porque estos están muy congestionados, es recomendable antes de dar de mamar colocarse compresas calientes para estimular la salida de la leche y ordeñarse manualmente para que se vacíen un poco las mamas y el bebé pueda prenderse más fácilmente
  • Si el bebé no desea mamar porque está somnoliento y cómodo, la madre podría mojarle su rostro y las manitos con una toallita húmeda para despabilarlo un poco y despertar su interés por el pecho
  • Si la causa por la que el bebé no se prende al pecho es porque tiene el frenillo corto, la madre deberá consultar a un médico especialista para que solucione este problema anatómico
  • Si la causa del rechazo es que prefiere un pecho en lugar del otro, la solución es ponerlo primero cuando está hambriento en el pecho que rechaza
  • Si la causa del rechazo es que el bebé está enfermo, no hay que forzarlo a mamar, pero consultar al pediatra cuanto antes para saber de qué enfermedad se trata y tratarla

Conclusión

En general con paciencia, dedicación y tiempo la madre y el bebé se adaptan mutuamente a los ritmos de lactancia y esta se lleva con total normalidad. En caso de que eso no suceda, será necesario consultar al pediatra para descartar alguna enfermedad del bebé o solicitar asistencia a especialistas en técnicas de lactancia, ya que el motivo por el cual el bebé no se prenda al pecho puede ser simplemente que no se lo está colocando en la posición correcta. Un dato sumamente importante para todas aquellas madres que se angustian muchísimo porque sus niños no se prenden al pecho, es que, en general, todas las dificultades en relación a la lactancia tienen solución y a la larga podrán conseguir una lactancia feliz para sus bebés.

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