El primer mes del bebé

No cabe duda de que todos los bebés viven realidades distintas, es por ello que los expertos señalan que existen distintos tipos de bebés, los que se diferencian principalmente por el temperamento que poseen, destacándose principalmente tres tipos de niños o recién nacidos, a saber: los difíciles, los fáciles y los apáticos.

Es muy interesante conocer a nuestro hijo por estos motivos, puesto que gracias al temperamento que se puede observar en sus primeras etapas de vida, luego uno puede hacer una especie de simulación en torno a cómo será su carácter, las actitudes que tendrá y la manera en que de forma temprana se le puede ayudar a corregir cualquier tipo de problema que enfrente en este apartado de cosas, pues en la práctica suponiendo que nada se haga al respecto, podría producirse en el niño un trastorno en la forma de sociabilizar con sus pares.

Aún cuando los tipos de temperamentos de bebés fueron clasificados anteriormente por tres categorías, ninguna de estas, como era de esperars,e se da en estado puro en el común de las veces, es por este motivo que los padres deben tomarse el tiempo de tomar en serio lo que hacen sus hijos durante la etapa de desarrollo básica (primer mes), puesto que efectivamente afecta si o sí, el desarrollo de un vínculo de apego y de maduración adecuada, lo que de todas maneras contribuye a un mejor manejo del carácter o personalidad del bebé.

Los bebés difíciles

Son una dificultad para muchos padres, sin embargo el amor y la preocupación hacen muchas veces de complemento necesario como para aguantar una carga tan pesada. Está comprobado que los niños, en la medida que entienden, pueden contar con los padres y que saben que son queridos por ellos.

Por lo regular, estos bebés son irritables con facilidad, los cambios de la rutina que acostumbran los desesperan, poseen un mal humor, no toleran de buena forma el estrés; y los cambios inesperados, no les gustan para nada.

Los bebés fáciles

Ciertamente, son queridos por todos, amorosos y tiernos; con una cantidad impresionante de movimientos reflejos que hacen pensar a muchos se trata de una “gracia”, que los niños de forma especial poseen, cuestión que no es así. Las características de un bebé fácil son, por ejemplo, el de contar con un habito de sueño y comida regular, entienden reacciones previsibles, se adaptan a los cambios, sonríen habitualmente, es fácil lograr consolarlos, etcétera.

Bebés apáticos

Finalmente los llamados bebés apáticos son aquellos que se observan como muy tranquilos, el que efectivamente casi no llora y no necesita tanto el molestar sus padres. A ratos en lo relativo a la socialización con él, cuesta que sonría y se entregue con soltura, por lo que hay que tener cuidado para que no sufra más adelante producto de la carencia de amigos al no saber cómo hacerlo. Son por lo general bebés que no tienen muchos estímulos precisamente por ser tan apáticos.

Hablan relativamente poco, lloran poco, y también presentan una lentitud particular en su desarrollo, por lo que valdrá la pena mantenerse informado al respecto.

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