El mutismo selectivo se trata de una afección, poco frecuente, que ocurre en niños, generalmente, en edad preescolar. Se caracteriza por la ausencia del habla, aunque no exista una causa orgánica que la explique, que se produce a raíz de una extrema timidez o de algún episodio estresante. Frecuentemente el mutismo se da en determinados contextos sociales como, por ejemplo la escuela, mientras en otros donde el niño se siente seguro o con personas que le inspiran confianza, continua hablando normalmente.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, define el mutismo selectivo de la siguiente manera:

…incapacidad persistente de hablar o responder a otros en una situación social específica, a pesar de hacerlo sin problemas en otras situaciones.

El mutismo es más común en las niñas y puede resultar muy limitante para la vida social. Ya que puede ser confundido con hostilidad, ausencia de interés y ello lleva a que se les aísle, se les juzgue o se vuelvan blanco de burlas.

Causas

  • Las causas exactas del mutismo selectivo no se conocen. Sin embargo, en general, esta afección suele estar asociada con alguna fobia extrema, con la ansiedad frente a ciertas situaciones que se sienten como una amenaza.
  • En algunos casos de niños con mutismo selectivo, pueden existir antecedentes familiares de trastornos de ansiedad, o extrema timidez. También suele ocurrir en niños que han experimentado anteriormente algún trastorno de ansiedad. Episodios de restricciones del lenguaje ante personas extrañas o que no inspiran confianza.
  • El mutismo se produce como una respuesta de ansiedad que bloquea el habla del niño y le impide la comunicación.

Síntomas

La presencia de estos síntomas no significa que el niño padezca el trastorno de mutismo selectivo, pero sí son “llamadores de atención”, para tener en cuenta y estar alertas como padres o adultos referentes.

  • Bloqueo del habla ante determinadas situaciones o contextos sociales en los que el niño se siente inseguro.
  • El niño intenta evitar nuevas situaciones sociales: Presencia de síntomas de ansiedad como transpiración, nerviosismo, ansiedad por separación (de los padres).
  • Puede ocurrir que se produzca un mutismo temporal selectivo ante un episodio estresante como el nacimiento de un hermanito, una mudanza, cambio de colegio, pero esta situación no debería prolongarse durante más de un mes, sino ser algo pasajero. En caso de extenderse por más de este tiempo debería consultarse.
  • El mutismo selectivo como ya se explicó, suele presentarse en la etapa preescolar. Si se extiende más allá de la misma es motivo de preocupación y consulta.

Tratamiento

Si no es tratado a tiempo o correctamente, puede afectar el desarrollo y traer consecuencias en posteriores etapas de la vida del niño como baja autoestima, inseguridad, problemas de relacionamiento, trastornos de ansiedad social o fobia social.

Este trastorno al no tener una causa orgánica sino psicológica, requiere de un abordaje terapéutico en el cual se desarrollen técnicas tendientes a disminuir la ansiedad en el niño. Este tratamiento es muy similar al que se utiliza en las fobias: la exposición a la situación que causa el miedo. En este caso a expresarse frente a extraños. El terapeuta de forma gradual y controlada, irá fomentando las experiencias comunicativas del niño para que vaya ganando confianza y seguridad.

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