Pólipos cervicales

Se trata de neoplasias, crecimientos frágiles y pequeños conformados de masas de tejido, generalmente endometrial, en forma de dedo en la parte del cuello del útero. Son una patología de consulta ginecológica frecuente, sobre todo, en mujeres de más de 20 años que tuvieron hijos Su tamaño es variable y si bien lo común es uno solo, hay mujeres que tienen varios.

La causa no es del todo clara y pueden ocurrir con:

  • Inflamación crónica (el riesgo se incrementa en mujeres con cervicitis o vaginitis recurrente)
  • Respuesta anormal al incremento en los niveles de estrógeno
  • Obstrucción de los vasos sanguíneos en el cuello del útero

Curso clínico:

Un pólipo cervical pueden presentar las siguientes secuelas:

  • Metaplasia: La presencia de transformación mtaplásica es frecuente y suele producirse en el extremo del pólipo mientras que la porción intracervical no se modifica
  • Isquemia y necrosis: Son poco frecuentes y es más posible que se produzcan como consecuencia de torsión en pólipos con pedículo largo y fino. Puede desaparecer espontáneamente a causa de la necrosis subsiguiente
  • Transformación maligna: Las transformaciones malignas son poco comunes. El tipo más común es el carcinoma de células escamosas. En caso de cambios malignos, es importante conocer s el pedículo o su base han sido afectados por el proceso neoplásico

Síntomas

Puede no haber síntomas y de haberlos pueden abarcar:

  • Sangrado vaginal anormal que se presenta:
    • Después de las relaciones sexuales
    • Entre los períodos menstruales
    • Después de la ducha
    • Después de la menopausia
  • Moco amarillo o blancuzco

En los casos en que los pólipos no causan síntomas, son diagnosticados de manera causal al hacerse una colposcopia, citología o exploración ginecológica de rutina.

Tratamiento

Los pólipos pueden ser extirpados mediante un sencillo procedimiento ambulatorio.

Los polipos pequeños pueden extirparse con una torsión suave.

Los pólipos más grandes extirpan con láser o electrocauterización

Tras el procedimiento de extirpación la paciente puede manifestar dolores leves, para lo cual puede tomar ibuprofeno o acetaminofeno.

En caso de infección pueden indicarse antibióticos.

Las relaciones sexuales deben evitarse hasta que se realice un examen pélvico posterior que confirme la curación completa.

No se recomiendan los esfuerzos físicos ni las duchas vaginales por unos cuantos días tras la extirpación.

Si bien la mayoría de los pólipos cervicales son benignos (no cancerosos), el tejido extirpado debe ser enviado al laboratorio para su análisis.

Pronóstico

En general los pólipos cervicales no son cancerosos y son fáciles de extirpar. Con frecuencia no vuelven a crecer, aunque las mujeres que tienen presentan un elevado riesgo de desarrollar más.

Las complicaciones abarcan:

  • Sangrado y ligeros cólicos en los días consecutivos a la extirpación de un pólipo
  • Algunos cánceres cervicales primero pueden aparecer como pólipos
  • Algunos pólipos uterinos pueden asociarse con el cáncer de útero
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