Princesas malas

Ya es época navideña, y seguramente más de un padre de familia esté recorriendo las diversas jugueterías para elegir el regalo adecuado para los hijos, tal vez una caja de Lego para el varón y una preciosa muñeca para la niña.

Pero cuidado, quizá sin darse cuenta usted esté estereotipando los roles que sus hijos puedan tener en el futuro.

¿A qué no referimos? Pues a la influencia negativa que una muñeca pueda tener en la formación de la personalidad de las niñas. Este es un tema del que se viene discutiendo ya desde hace algún tiempo y sobre el que se refirió en 2015 la científica británica Athene Donald:

Los juegos de niñas están típicamente relacionados con la pasividad, como peinar muñecas, y no la construcción que desarrollan la imaginación y la creatividad.

Donald considera que el tipo de juguetes con que los niños juegan predisponen a estos a determinados roles y profesiones en el futuro y hace hincapié en el ámbito científico donde existen muy pocas mujeres dedicadas a la investigación.

La profesora Sarah Coyne de la Universidad Brigham Young, ha puesto su mira específicamente en la línea de muñecas “Princesas Disney”, las que se han vuelto casi imprescindibles en el universo lúdico de las niñas. Y partiendo de esta base llevó a cabo un estudio con 198 niños en edad pre escolar. Obteniendo algunas conclusiones importantes:

  • Mientras más estaban inmersas las niñas en el mundo de las princesas, mayor era la tendencia en ellas a adoptar comportamientos femeninos estereotipados.
  • Las niñas con una imagen corporal no tan valorada, no sentían interés al inicio del estudio por el universo de las princesas.
  • Las princesas no constituyen un modelo positivo y prosocial adecuado para las niñas.
  • La cultura de las princesas, al parecer, contrarrestan los mensajes agresivos de los medios dirigidos a los niños.

Para la periodista Rebecca Hains de The Washington Post:

La marca Disney Princess sugiere que el activo más valioso de una chica es su belleza, lo que fomenta una preocupación malsana por la apariencia física.

A pesar de que Disney ha mostrado interés por revertir el rol de las princesas a través de personajes como Elsa, Anna y Rapunzel, al parecer, esta intención aún no ha rendido sus frutos