Fibroides durante el embarazo
Los dolores en la parte baja de la espalda pueden ser una de las molestias

Los fibroides son tumores benignos muy frecuentes en mujeres en edad fértil, formados por el desarrollo anormal de tejido uterino. Pueden medir sólo unos pocos milímetros o hasta 15 cm y en general se agrupan en racimos.

Los síntomas varían de una mujer a otro e incluso puede no haber síntomas. Cuando los hay abarcan:

  • Sangrado anormal
  • Micción frecuente y ardor al orinar
  • Inflamación pélvica
  • Infertilidad o problemas durante el embarazo
  • Dolor abdominal leve o intenso
  • Alteraciones del ciclo menstrual
  • Molestias al tener relaciones sexuales
  • Dolor en la parte baja de la espalda

En casos de mujeres con fibroides o propensión al desarrollo de estos, el embarazo no es recomendable, ya que durante la gestación pueden aumentar de tamaño como consecuencia de los cambios hormonales. Además son una de las causas de infertilidad femenina, constituyen el 10% de los casos, ya que al alterar los ciclos menstruales dificultan la concepción. En estos casos, se recomienda una donación de óvulos o fecundación in Vitro.

Pero hay casos en los que los fibroides se descubren una vez que la mujer está embarazada. Entre un 10 y un 30% de las mujeres padecen fibroides desde antes del embarazo, pero se descubren recién en la primera ecografía.

En los casos en que los fibroides sean pequeños y asintomáticos, se recomienda control estricto durante todo el embarazo ya que si aumentan o crecen de tamaño pueden causar complicaciones como:

En general la mayoría de las mujeres con fibroides viven un embarazo normal y no experimentan ni síntomas no complicaciones.

Tratamientos

El tratamiento dependerá del tamaño de los fibroides, de la gravedad de los síntomas y del estado general de la mujer.

En caso de que los fibroides causen dolor en la pelvis o la baja espalda, se indica reposo y aplicación de hielo sobre la zona del dolor. En caso de que causen hemorragias intensas o pongan en riesgo la salud del bebé se debe proceder a tratamientos inmediatos.

Luego del parto lo más común es que los fibroides retornen a su tamaño anterior. Pero en caso de no hacerlo y de seguir causando complicaciones, puede recurrirse a terapia hormonal, ablación de los fibromas, histerectomía o a una intervención llamada miomectomía para extirparlos.

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