Semana 13 del embarazo

A las 13 semanas del embarazo, el bebé tiene el tamaño de un camarón y su edad gestacional es de 11 semanas. Está creciendo muchísimo, pero su cabeza ya no aumenta tanto su tamaño en comparación con su cuerpo. Esto hace que su apariencia sea más humana. Sus ojos se acercan a la línea media y las orejas se posicionan en su lugar. Mientras tanto la futura mamá, ya se siente con energías renovadas, plena, feliz y comienza a notar como crece su barriga.

Edad gestacional

El feto tiene ahora 11 semanas de vida, es decir que su edad gestacional es de 11 semanas.

Tamaño del bebé

Su tamaño es de 3 pulgadas (75 mm), aproximadamente, es decir 7,6 cm de largo desde la cabeza a la cola.

Analogía del tamaño del bebé

El tamaño del feto a las 13 semanas del embarazo, es similar al de un camarón.

Peso del bebé

Su peso es de entre 14 y 21 gramos.

Tamaño de la panza, altura uterina

Aún no es tiempo para que el médico ginecólogo tome la altura uterina (distancia del hueso púbico a la parte más alta del útero) en la consulta prenatal, ya que ésta comienza a tomarse a partir de la semana 20 del embarazo.

Se mide en centímetros y tiene correlación con el número de semanas de embarazo. Por ejemplo, a la semana 28, la altura uterina, aproximada, es de entre 26 y 28 cm. Pero ya falta menos para que haya que comenzar a tomarla. Al finalizar la semana 13, empieza el segundo trimestre y el embarazo se hace cada vez más evidente, el cuerpo cambia y eso se nota.

Estudios aconsejados para esta altura del embarazo

Los estudios de rutina que se realizan en el primer trimestre del embarazo (de la semana 1 a la 13) son: biometría hemática, grupo de sangre y RH, VDRL, glucosa, examen de orina, VIH, perfil torch, entre otros.

La ecografía de Translucencia Nucal, se hace a partir de la semana 10 y hasta la 14. Consiste en la medición del Pliegue Nucal del feto, para descartar un posible Síndrome de Down.

Síntomas en la embarazada

En esta semana los malestares y las molestias de los primeros tiempos del embarazo quedan atrás. De a poco la futura mamá sentirá renovadas sus energías y comenzará a transitar por una etapa de plenitud.

La panza será cada vez más visible, ya que su útero al aumentar de tamaño se empieza a expandir hacia el abdomen. Esto hará que se sienta realmente embarazada. La cintura se ensancha más y más y la ropa de antes ya no prende. Aumentan las secreciones vaginales, el sudor y la saliva. Y los pechos comienzan a producir calostro, el primer alimento del bebé que posee los nutrientes necesarios para sus primeros días de vida.

Es posible que la futura mamá comience a sentir acidez estomacal, una sensación de ardor que atraviesa la garganta, el pecho y la parte alta del abdomen. Esta es una molestia muy frecuente durante el embarazo, aunque no todas las mujeres la padecen. Por ello, es necesario que la dieta sea equilibrada y sana. Probablemente el médico recete algunas vitaminas para asegurarse de que el bebé reciba todas las vitaminas y minerales (zinc, hierro, etc.) imprescindibles para su desarrollo.

El desarrollo físico del bebé a las 13 semanas del embarazo

El feto está creciendo muchísimo, en cambio su cabeza ya no incrementa tanto su tamaño en comparación con su cuerpo. Esto hace que su apariencia sea más humana. El aspecto de su rostro también contribuye para ello, los ojos se acercan a la línea media y las orejas se posicionan en su lugar.

Los intestinos se mueven desde el cordón umbilical al estómago. El páncreas ya se ha formado y segrega insulina. La placenta completa su desarrollo al finalizar el primer trimestre del embarazo y suministra al bebé oxígeno y nutrientes. En esta semana el bebé comenzará a llevarse el pulgar a la boca, aunque no puede chuparlo porque los músculos succionadores aún no se han desarrollado. Y aunque parezca mentira, las huellas digitales ya están formadas en sus diminutos deditos.

Complicaciones frecuentes en la semana 12 del embarazo

El primer trimestre del embarazo, está terminando y con el los riesgos de complicaciones (aborto espontáneo, Hiperemesis Gravídica).

Aspectos psicológicos de la madre y su entorno

A esta altura, como van desapareciendo los malestares típicos de las primeras semanas y los riesgos de complicaciones con el bebé disminuyen, la futura mamá empieza a transitar por un período de plenitud.

Es una etapa de felicidad para la embarazada y su pareja, en la que pueden a comenzar a realizar planes para el futuro junto a su bebé. Si bien las emociones de la mujer siguen estando a flor de piel, es posible que esté más tranquila y empiece a disfrutar de su embarazo. El apoyo de su pareja y entorno, es muy importante en todo este trayecto.

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