Test de embarazo
Test de embarazo
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Ante la interrogante de no saber si se está o no embarazada, habitualmente se comienza a sentir ansiedad por una cuestión que a cualquiera le cambia la vida, por ello al más mínimo atisbo de síntoma de embarazo se empieza a realizar una exhaustiva búsqueda de información en todas partes, intentando definir la condición en la que se encuentra. De esta forma la desesperación y emoción por no saber si se está o no esperando un bebé convive por algunos días hasta que las cosas se definen por su naturaleza.

Para muchos la sola idea de pensar que se está esperando un bebé involucra una bendición y el comienzo de una nueva etapa, mientras que para otros la probabilidad remota de poder estarlo es todo un calvario, además de ser un complejo de sentimientos que se resumen en una sola palabra "angustia". La cantidad de embarazos no deseados aumenta cada vez más desde los últimos años, tanto así que a pesar de existir una publicidad activa en torno a los métodos de anticoncepción, los jóvenes parecieran hacer caso omiso de los mismos, sufriendo con ello las consecuencias obvias, ser padres en la adolescencia.

Según señalan algunos estudios hechos en México (Salud pública Méx vol.39 n.2 Cuernavaca Mar./Apr. 1997), el embarazo adolescente es un problema de tipo social, el que ha sido identificado además como una causal para diversos males sociales, tales como:

  • Incremento indiscriminado de la población
  • Problemas en el desarrollo de los niños por madres no aptas (preparadas)
  • Aumento considerable de la pobreza
  • Incremento indiscriminado de padres excesivamente jóvenes

Las estadísticas socio-demográficas estiman que la edad en que los jóvenes se convierten en padres desde los últimos 15 años, es entre los 15 y 19 años aproximadamente, lo que impresiona bastante cuando se demuestra que al menos el 15% de los nacimientos anuales corresponden a padres adolescentes, cifra que es mayor pues no se consideran los muchos embarazos que por distintas causales no llegaron a término pues las jovencitas recurren al aborto.

Aseverar que el embarazo a joven edad es un riesgo seguro para el niño y la madre es un error, pues se sabe que en términos biológicos la mujer tendría que ser menor de 14 años para considerar algún peligro de esta índole, sin embargo, se habla de un problema público o social respecto de la paternidad adolescente, pues los cuidados y la responsabilidad de las mujeres de entre 15 y 19 años, así como sus hábitos, dejan mucho que desear, atentando en la mayoría de las ocasiones contra el completo desarrollo de los niños. Lo anterior se ve realzado cuando las estadísticas muestran que hay una incidencia notable de embarazos juveniles en sectores de bajos recursos, lo que suma un problema más.

Lamentablemente las campañas publicitarias, las ideas por incentivar a la búsqueda de responsabilidad por parte de los jóvenes y los esfuerzos gubernamentales a nivel mundial, tienen un impacto mucho menor en los sectores más vulnerables, quienes se acostumbran a desarrollarse sexualmente a una edad temprana, experimentando en sus primeras veces sin ninguna protección, donde precisamente muchas jovencitas quedan embarazadas, contribuyendo de forma negativa a estudios como el comentado anteriormente.

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