Tipos de cabello y cuidados
Foto cortesía de going-well

1. Cabello Seco

Este tipo de cabello es difícil de manejar, además se quiebra más fácilmente, por lo tanto luce estropeado.
Lo más importante para mantener un cabello sano cuando es del tipo seco, es estar pendiente de la hidratación del pelo y del cuero cabelludo, ya que éste es para el cabello, como la tierra para una planta.
Es muy bueno masajear el cuero cabelludo con regularidad, esto favorece la producción de grasa, es muy importante que al lavar el cabello, además de usar productos indicados para el cabello seco, se aplique una sola vez el shampoo; es recomendable también realizar una vez por mes un tratamiento con aceite caliente.

2. Cabello Graso

Este tipo de cabello es consecuencia de una hiperactividad de las glándulas sebáceas, esto produce un exceso de sebo o aceite en el cuero cabelludo lo que se traslada la totalidad del cabello.
Muchas pueden ser las causas de esta hiperactividad glandular: mala alimentación, una vida estresante, fallas hormonales e incluso la utilización de productos demasiado agresivos.
Lo primero que se recomienda es no lavar el cabello a diario, luego de tres días la producción sebácea disminuye su volumen y el cabello luce mucho mejor, por eso es importante dejar que este proceso suceda, si lavas tu cabello graso a diario las glándulas estarán trabajando siempre a pleno y generando grasa en cantidades importantes.

El lavado debe realizarse con un shampoo más bien suave, el acondicionador debe ser adecuado, debe ayudar a desenredar pero sin generar exceso de grasitud.

Algunos trucos

  • Aplica una vez por semana aceite de jojoba (antes de ir a la cama), el cuero cabelludo supondrá que es él el que genera esa oleosidad y esto ayudará a controlar la producción de grasa
  • Agrega a tu último enjuague un poco de jugo de limón

3. Cabello Mixto

Es el más conflictivo, ya que posee dos problemas diferentes, el cuero cabelludo y las raíces son muy grasas y el cabello medio hacia abajo es seco, se eriza con facilidad y se quiebra.
Se recomienda para este tipo de cabello el uso de un shampoo suave; el agua que se utilice no debe estar muy caliente, ya que el calor estimula la generación de sebo.

4. Cabello Normal

Es el más fácil de recuperar y de mantener sano, si tienes este tipo de pelo sólo debes lavarlo y aplicarle acondicionador dos o tres veces por semana. No creas que por ser normal es más fuerte, esto no es así, es más fácil cuidarlo pero si no lo haces también se dañará, de modo que es muy importante utilizar productos de buena calidad que lo cuiden, y recortar las puntas asiduamente para que no se florezca.

5. Cabello Lacio

Éste tipo de cabello, generalmente fino y delgado, pero también muy abundante, se ensucia con facilidad, principalmente en sus raíces. Por esta razón deberás lavarlo seguido, para evitar que se genere exceso de grasa, utiliza un shampoo con poco detergente, muy humectante y sólo aplica acondicionador dos o tres veces a la semana y no uses nunca productos dúo.
Para evitar que pierda volumen, no lo toques demasiado.
Como ya se dijo el cabello lacio es casi siempre fino, por lo tanto requiere que lo laves con poco shampoo y uses para peinarlo cerdas naturales si se trata de un cepillo, en caso de que sea un peine, es muy importante que las puntas de los dientes sean redondeadas para que no lo lastimen.

6. Cabello Rizado

Éste tipo de cabello requiere cuidados puntuales para que luzca prolijo ya que se “desordena” con mayor facilidad que el cabello lacio.
Es muy importante siempre peinar el cabello rizado mientras esta mojado y dejarlo secar al aire natural. Si tus rizos tienen mucha estática se recomienda aplicar un poco de fijador o gel en las manos y pasarlas suavemente por la superficie del cabello.
Un secreto para tener rizos bien definidos es aplicar clara de huevo regularmente y tratarlo bien. Este tipo de cabello tiende a ser quebradizo, no utilices peines con dientes cortos y juntos, sino mas bien cepillos de cerdas naturales o peines con dientes bien separados y largos, tipo peinetas.

Falta de luminosidad

La falta de luz es un síntoma claro de un cabello que no está sano, las razones pueden ser múltiples: mala circulación, mala alimentación y productos inadecuados o muy agresivos.
El medio ambiente también daña el cabello, el sol, el viento, la sal del aire, los cloros de las piscinas, perjudican de forma notoria el cabello.
Por lo tanto, es importante que en la medida de lo posible, cubras tu cabello cuando vas a exponerte a éstos factores, y luego de nadar, ya sea en la piscina o en el mar, debes enjuagar tu pelo para quitarle los excesos de sal o productos químicos.

Para recuperar el brillo y la luz en tu cabello se recomienda la ingesta de ácido proteico, que puedes encontrarlo en el huevo y el germen de trigo, por ejemplo.
Además, luego de la aplicación de shampoo, enjuaga el cabello con un litro de agua al que previamente le hayas colocado jugo de limón o un chorrito de vinagre, la acidez de éstos dos productos dan brillo al cabello.

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