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Foto cortesía de rolands.lakis - flickr.com

El encuentro que se establece con el bebé cuando nace es el comienzo de una relación profunda que afectará el desarrollo de su vida entera. En este primer contacto se juegan aspectos importantes de su evolución; los cuidados básicos y esenciales que le dan sus padres, fundan las bases de su futura personalidad, con el intercambio de miradas, aseo, caricias, etc. se transmiten mensajes que conformarán los cimientos de su psiquis.

En el universo de las relaciones humanas las más intensas son, sin duda, las familiares. Y en esa red de vinculaciones íntimas, la relación madre-hijo es muy significativa aún antes de que el bebé nazca. Las emociones de la madre influyen en el bebé aún dentro de la panza. Y una vez que éste nace el estado anímico de ambos padres afecta y condiciona el sueño, el hambre y las emociones del bebé. Por ello, es tan importante crear un clima y ambiente confortable, tranquilo y apacible para que el bebé esté lo más tranquilo y relajado. Claro que esto no siempre es posible, dado que hay circunstancias que no pueden ser manejadas por los padres y que los desbordan, perturbando considerablemente al bebé.

Influencia del estado de ánimo de la madre en el sueño del bebé

Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Michigan, encontró relación entre madres que han experimentado depresión o alteraciones en su estado de ánimo antes del embarazo o en el transcurso del mismo y bebés que tienen problemas con el ciclo del sueño y alteraciones emocionales en el primer año de vida.

Los bebés de mujeres depresivas manifiestan signos evidentes de insomnio: Duermen varias veces en el día, les cuesta tranquilizarse y dormirse de noche y se despiertan varias veces de madrugada. Esto obviamente afecta mucho la vida del bebé y de sus padres, ya que no dormir bien y descansar en la noche, torna más irritables tanto al niño como a los adultos, creando un clima tenso y hostil generalizado. Además habría una relación entre estos trastornos precoces del sueño y futuros problemas de depresión infantil.

El postparto además, es un período en el que la mujer está especialmente vulnerable a sufrir la famosa depresión postparto, este riesgo se incrementa en aquellas mujeres que ya han pasado por estadios depresivos o que vienen de historias familiares de depresión. Ahora bien, se ha encontrado evidencia de que los padres también serían víctimas de la llamada depresión postparto lo que afectaría doblemente al bebé.

Los hombres también sufren depresión postparto

Un equipo investigador que publicó su trabajo en el Journal of the American Medical Association, encontró que no sólo las madres padecen depresión postparto sino que, aproximadamente, un 10% de los padres también la sufren. Esto se explicaría porque el estrés que implica el embarazo, el parto y el nacimiento del bebé no afecta exclusivamente a la madre, sino que al padre también aunque en menor medida. Esto es preocupante en los casos en que coincidieran ambos padres en el período depresivo, ya que el contacto con el bebé en los primeros tiempos es fundamental para su futuro desarrollo. Y si este vínculo de apego se ve alterado por el estado anímico de los padres, podrían verse muy afectadas las emociones futuras del bebé.

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