Rubeola
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La rubéola es una infección que afecta a la piel y los ganglios, está provocada por un virus que se transmite por las secreciones nasales. Adicionalmente, la rubéola, sin incidencia en los niños, puede padecerse por las mujeres embarazadas y, si bien la rubéola es una leve, uno de los principales riesgos a los que se enfrentan las mujeres embarazadas es el desarrollo de rubéola congénita que puede afectar al desarrollo del bebé.

Vacunación

Antes de 1969, la vacuna de la rubéola era inexistente. La incidencia de las plagas era cíclica y se producía cada cinco años.

Actualmente, los programas de vacunación han reducido la incidencia de la rubéola y principalmente, de la rubéola congénita. Únicamente, las personas no vacunadas padecen rubéola.

Síntomas

  • Comienza con fiebre alta
  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Erupción cutánea que comienza en la cara y se extiende hacia el rostro y las extremidades. La erupción, a medida que se va extendiendo hacia el tronco, va despareciendo del rostro
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida de apetito
  • Conjuntivitis
  • Congestión nasal
  • Inflamación de ganglios
  • Dolor e inflamación de las articulaciones

Síntomas de la rubéola congénita

  • Retraso del crecimiento
  • Retraso mental
  • Malformaciones
  • Sordera
  • Ceguera
  • Problemas hepáticos

Contagio

La rubéola se contagia por las secreciones nasales y vía aérea. El período mayor de contagio se concentra en la semana anterior y posterior a la aparición de la erupción.

Prevención

Al igual que con el sarampión, la vacuna para la rubéola forma parte del calendario oficial de vacunaciones, se administra a los 12 meses de vida dentro de la triple vírica y contempla una segunda dosis entre los 4 y los 6 años.

Si está pensando tener un hijo y no tiene certeza sobre su inmunidad, debe consultar con el médico quien le realizará un análisis de sangre. Si resulta no inmunizada, deberá vacunarse y esperar un periodo no inferior a 30 días para quedarse embarazada.

Incubación

El período de incubación dura entre 15 y 25 días y el desarrollo de la enfermedad se produce en dos o tres semanas.

Tratamiento

La rubéola no se trata en sí misma, se tratan los síntomas anexos; fiebre, tos y picor.

Al igual que la varicela y el sarampión, el ácido acetil salicílico está contraindicado en los casos de rubéola ya que se asocia al desarrollo del síndrome de Reye.

Conclusiones

Debe tener presente que únicamente debe consultar al pediatra en los casos en que la fiebre suba por encima de 38°C (100.4 F) y si su hijo tiene menos de 6 meses.

Y por supuesto no olvide asegurarse si está inmunizada antes de quedar embarazada a fin de evitar el desarrollo de la rubéola congénita.

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