Guía para no entrar en pánico frente a emergencias con los niños

Ten en cuenta algunos consejos y primeros auxilios para enfrentar las emergencias más comunes de los niños.

Descarga eléctrica

Una descarga eléctrica sobre el niño recibida por haber colocado algo metálico en un enchufe, pese a que pueda resultar muy preocupante y desesperante en el momento, suele dejar lesiones bastante leves según Charles Shubin, director médico de “Children’s Health Center at Mercy Family Care”. Estas pueden ser algunas quemaduras en dedos y mano, pero si el niño no actúa con normalidad, presenta menor sensibilidad o se demuestra menos activo luego de pasado el susto, será necesario consultar al médico.

Primeros auxilios: Enfriar la piel quemada con agua fría (no usar hielo que puede lesionar aún más la zona). Si aparecen ampollas, consultar al pediatra, que decidirá si es necesario o no drenar las ampollas. Posteriormente pasar un ungüento antibiótico sobre la zona afectada y cubrir con un vendaje para evitar la infección bacteriana.

Corte

La sangre siempre suele asustar y más cuando es de un niño; pero es inevitable que durante juegos con otros niños, corridas, saltos, se produzcan accidentes cuya consecuencia sea en algunos casos un corte.

Primeros auxilios: Detener el sangrado colocando un trapo, una toalla limpia y seca sobre la herida y mantenerlo firme durante unos 5 minutos. Si pasados 10 minutos continua el sangrado, quiere decir que el corte es más profundo de lo pensado y pueden ser necesarios puntos de sutura, según el pediatra Orlando Hernando Cardona. Sino es así, lavar bien el área con agua y jabón, colocar algún ungüento antibiótico y un vendaje.

Tragar alguna pieza de juego

Los bloques de plástico de los juegos para armar no son tóxicos, por lo cual si el niño que se ha tragado uno y respira con normalidad no hay mucho de qué preocuparse, probablemente según el doctor Orlando Hernando Cardona, el bloque terminará en su estómago y posteriormente pasará por su tracto gastrointestinal siendo eliminado junto con la caca.

Primeros auxilios: Si luego de que el niño dice que se ha tragado una pieza de plástico aparecen problemas o dificultades para respirar, tos, silbancias puede ser grave ya que es probable que se haya localizado debajo de la traquea y deberá se eliminada con un endoscopio. De lo contrario, sólo será necesaria una radiografía para determinar si la pieza está en el estómago, quedarse tranquilos y esperar a que sea eliminada.

Hemorragia nasal

La nariz tiene en su interior una cantidad de vasos sanguíneos por lo cual cualquier golpe, alergia, aíre frío y seco, o simplemente limpiarse la nariz, puede hacer que aparezca el sangrado, pero, en general, no se trata de nada grave, señala el doctor Charles Shubin.

Primeros auxilios: En primer lugar, calmar y contener al niño si es que está asustado, ya que si está llorando puede aumentar la presión arterial y el sangrado ser más abundante. Para detener el sangrado, sentar al niño y mantener las fosas suave pero firmemente presionadas y cerradas, durante 3 o 5 minutos. Si el sangrado no cede, consultar con el pediatra. Si las hemorragias nasales son frecuentes, 2 o más veces a la semana, puede ser necesario que vea al niño un especialista en oídos, nariz y garganta, para ver si es necesario cauterizar los vasos sanguíneos.

Herida o punción en el pie del niño

Siempre que se trate de una herida o punción no muy grande y profunda y no haya ningún hueso o tendón roto, puede tratarse superficialmente según la pediatra Michelle Jao, del “Central DuPage Hospital” en Winfield.

Primeros auxilios: Lavar la herida con agua tibia y jabón, colocar un ungüento con antibiótico y cubrir con un vendaje. Las heridas más sucias y profundas deberán ser evaluadas por pediatra y si han pasado más de 5 años de la última antitetánica deberá recibir un refuerzo de dicha vacuna, como medida de precaución. Continuar lavando y vendando la herida durante los siguientes 2 o 3 días y evaluar si hay signos de infección; enrojecimiento, aumento de la sensibilidad o fiebre dentro de las 24 o 72 horas puede indicar presencia de ésta y es preciso consultar al médico.

Dislocación del codo

A los 4 o 5 años de edad, las articulaciones del niño no están lo suficientemente fuertes, por lo cual un tirón puede hacer que se disloque el codo con facilidad, seña la doctora Michelle Jao. Si el niño no puede mover el brazo, lo mantiene cerca de su cuerpo y se queja de dolor es probable que se haya dislocado el codo.

Primeros auxilios:Con analgésico y hielo puede aliviarse el dolor hasta que legue el pediatra y en pocos minutos coloque el codo de su hijo nuevamente en su lugar.

Ahogo con alimentos

Los ahogos con alimentos suelen asustar bastante a los padres, si en ese caso el niño tose, esto indica que la obstrucción es parcial y el organismo como un mecanismo de defensa está intentando desactivarla. Mientras el niño respire no hay razón para entrar en pánico.

Primeros auxilios: Golpear suavemente la espalda del niño 5 o 6 veces entre sus hombros, puede ayudar, junto con la tos a que el organismo naturalmente desaloje la comida que está obstruyendo. Si el niño no respira llamar de inmediato a la emergencia médica.

Alergia a los alimentos

Como medida de prevención para las alergias alimentarías, es importante enseñarles a los niños alérgicos qué alimentos deben abstenerse.

Primeros auxilios: Ante la primera señal de alergia alimentaria, erupción, comezón, congestión nasal, una dosis de antihistamínico infantil, como ser el Benadryl líquido, disminuirá la respuesta alérgica, indica la Dra. Jao. Pero si los labios del niño comienzan a hincharse, tiene silbancias en el pecho o dificultades para respirar deberá llamarse de inmediato a la emergencia médica.

Pérdida de un diente

Si se trata de un diente de leche no hay mucho para hacer, pero si se trata de uno permanente el dentista intentará salvar la pieza.

Primeros auxilios:Guardar el diente en un recipiente con leche e ir de inmediato al dentista. Según los expertos hay muchas mayores posibilidades de reimplantar el diente si se hace dentro del plazo de alrededor de 1 hora de que fue perdido.

Cabeza atorada entre barrotes

Los niños pequeños son muy curiosos y en esos intentos por investigar y descubrir algunas veces pueden meter sus cabezas en lugares impensables, el problema es que pueda quedar atorada. Si el niño puede respirar y los barrotes están lo suficientemente espaciados o son flexibles, sólo será cuestión de con calma, buscar la orientación adecuada para sacar la cabeza.

Primeros auxilios: Si no resulta orientando la cabeza en alguna dirección, entonces puede recurrirse a algún shampoo para bebés que no haga arder los ojos, para enjabonar la cabeza y toda la zona de modo que pueda resbalar y salir más fácilmente. Si esto no funciona llamar a bomberos o usted mismo si está lo suficientemente tranquilo y tiene las herramientas adecuadas, proceda a cortar los barrotes.

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