Síndrome de Excitación Sexual Persistente

El síndrome de Excitación Sexual es un trastorno que afecta solamente a las mujeres, se caracteriza por una excitación sexual que se presenta de manera súbita y es constante y puede o no estar acompañada de orgasmos.

Fue descrita por primera vez en 2001 por la doctora Sandra Leiblum y es un síndrome sobre el que aún hay muy poca información. La mayoría de las mujeres que lo padecen optan por ocultarlo por vergüenza.

El médico psiquiatra argentino, especialista en trastornos de ansiedad y calidad de vida Pablo Wizenberg explica al respecto:

no hay que confundirlo con alguien que vive excitado y busca la manera de complacerse y que lo logra. En este tipo de patologías por más que tenga relaciones nada es suficiente, enseguida necesita otra y no pasa por satisfacer. Por más que te masturbes o mantengas relaciones, nada alcanza y es una situación angustiosa. El límite es ese, la angustia permanente con la que se vive el tema.

Causas

Las causas del síndrome no están claras y se desconocen en profundidad, pero se tienen algunas hipótesis:

  • Irregularidad en los nervios sensoriales que afecta a las mujeres en la etapa posmenopáusica o aquellas que están bajo tratamientos hormonales
  • Abandono de medicación antidepresiva
  • Malformación arterial-venosa pélvica con los ramas arteriales al clítoris

Síntomas

  • Excitación sexual persistente muy intensa que puede prolongarse durante largos períodos de tiempo, días o semanas. Si bien el orgasmo puede clamar momentáneamente los síntomas, éstos retornas a las pocas horas
  • Dificultades de concentración para las tareas cotidianas
  • Fácil excitación ante los más mínimos estímulos como ser el movimiento del viaje en automóvil, vibraciones del teléfono móvil, etc.
  • Debilitamiento general

Este síndrome interfiere de manera muy negativa en la vida cotidiana de las mujeres afectadas, ya que les impide llevar sus actividades diarias con normalidad. Tal es así que en muchos casos terminan por separarse de sus parejas, perdiendo sus trabajos y sumiéndose en cuadros de depresión que incluso pueden llegar a pensamientos suicidas.

El síndrome de excitación sexual persistente contrariamente a lo que se podría creer, produce un descenso general de la satisfacción sexual, conjuntamente con sentimientos de frustración, culpa, angustia y ansiedad.

Tratamiento

El síndrome no tiene cura pero puede ser llevado con tratamiento psicológico y psiquiátrico que alivia los síntomas.

En una primea etapa, puede anestesiarse o enfriarse la zona pélvica, junto con una relajación de los músculos del suelo pélvico. Acompañado posteriormente de una terapia conductiva con medicación con psicofármacos por largo tiempo.

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