Tocofobia

La tocofobia es la fobia al embarazo, el miedo irracional al mismo, al parto y a la maternidad. Proviene del término griego tokos que significa nacimiento y probos que quiere decir miedo. Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, aproximadamente, el 3% de las mujeres padecen este problema.

Pensar en las cosas que puede conllevar un embarazo como ser mareos, náuseas, vómitos, el temor al parto, etc., puede provocar cierto temor en la mujer. Pero cuando este miedo ya se torna en patológico y persistente, se trata de una fobia.

Según algunos investigadores, las mujeres que padecen tocofobia, pueden desencadenar ansiedad e inclusive una crisis nerviosa de sólo pensar en el embarazo.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, algunas mujeres le tienen miedo a los cambios físicos que conlleva el embarazo, el cambio de vida y las responsabilidades que supone tener un hijo.

La tocofobia se clasifica en primaria y secundaria:

  • Tocofobia primaria: Generalmente comienza en la adolescencia, antes del embarazo y su origen puede ser infundado o relacionarse con abuso sexual o alteraciones psicológicas
  • Tocofobia secundaria: Este tipo de fobia al embarazo, la padecen aquellas mujeres que ya han tenido embarazos anteriores y han sufrido una experiencia traumática asociada con el mismo (parto complicado, mala práctica obstétrica, depresión postparto)

Según un estudio publicado en An International Journal of Obstetrics & Gynaecology, el temor al parto y la ansiedad que produce el mismo, pueden influir de forma negativa en el desarrollo del parto, incrementando la duración del mismo y la apreciación del dolor.

Algunos especialistas relacionaron la tocofobia con el desarrollo de hiperémesis gravídica, una afección que se caracteriza por los vómitos excesivos, intensos y frecuentes durante todo el embarazo.

Tratamiento

El tratamiento de la tocofobia consta de métodos psicoterapéuticos; un enfoque multidisciplinario ya que incluye distintos aspectos psicológicos, físicos, etc.

Los fármacos ansiolíticos, los sedantes y antidepesivos son una alternativa en pacientes con tocofobia.

La técnica de la exposición también puede funcionar en el tratamiento de este tipo de pacientes.

Es muy importante que las mujeres que padecen esta fobia busquen ayuda. Puede pasar que se avergüencen de hablar sobre el tema debido a la censura social que puede haber por este tema. La ayuda de un profesional que tenga experiencia en estos temas es clave para ayudar en estos casos.

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