Adolescentes homosexuales y bisexuales son más castigados en la escuela

Un estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Yale Kathryn Himmelstein y Hanna Bruckner, publicado en la revista Pediatrics, encontró que los adolescentes lesbianas, gays y bisexuales, particularmente las niñas, son con frecuencia más castigados por las autoridades penales (policía, tribunales) y escolares que los heterosexuales.

Para realizar el estudio, los investigadores analizaron los datos de una muestra nacional representativa de adolescentes de los grados de 7 a 12, entre 1995 y 1995. Y alrededor de 15.000 fueron encuestados de nuevo entre 2001 y 2002 cuando ya tenían entre 18 y 26 años de edad.

Entre las preguntas que se les hizo a los adolescentes estaban las siguientes: Si habían sido expulsados de la escuela en alguna oportunidad, detenidos por la policía, detenidos antes o después de cumplir los 18 años, condenados por un tribunal juvenil o de adultos.

Se les realizó preguntas acerca de su comportamiento, acatamiento de reglas, cumplimiento de la ley y gustos sexuales identificándose como LGB (lesbianas, gays y bisexuales) a los que se sentían atraídos por personas de su mismo sexo y/o habían tenido relaciones con personas de su mismo sexo.

El resultado

Con las respuestas de los adolescentes Himmelstein y Bruckner llegaron al siguiente resultado: Los adolescentes LGB tenían entre un 2 5% y 300% más de posibilidades que sus pares heterosexuales, de ser castigados.

Lo más llamativo para los investigadores fue que las niñas lesbianas o bisexuales, son las más castigadas, tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de serlo que las heterosexuales. Himmelstein explica que no tienen muy en claro el porqué, pero que históricamente el sistema judicial infantil ha sido mucho más riguroso con ellas.

La profesora asistente de pediatría en la Universidad de California en Los Ángeles, Tumaini Coker, quien viene estudiando los problemas de salud de los adolescentes LGB, dice que este estudio se suma a la observación que vienen haciendo acerca de los mayores riesgos para la salud física y emocional a los que están expuestos estos jóvenes.

Coker señala que el acoso y hostigamiento de los pares y el castigo por parte de las autoridades pueden tener consecuencias muy negativas para la salud futura (tanto física, como mental y emocional) de estos adolescentes. Prueba de ello son los casos de adolescentes homosexuales que se han suicidado al no poder soportar el permanente asedio e intimidación de sus compañeros.

Estudio de Caitlin Ryan

Pero un estudio realizado por Caitlin Ryan, director del Proyecto de Aceptación Familiar en San Francisco State University, publicado en la edición de noviembre del Journal of Child and Adolescent Psychiatric Nursing, halló que los problemas más significativos para ellos es cuando son rechazados por sus propias familias.

Ryan ha venido estudiando durante, aproximadamente, una década a familias de adolescentes LGB, identificando más de 100 maneras en las que las familias expresan la aceptación o el rechazo hacia la sexualidad del joven. E independientemente de cómo se exprese siempre tiene un efecto muy importante en la salud del mismo.

La observación de casos específicos realizada por Ryan, ha demostrado que los adolescentes cuyas familias los rechazan por su sexualidad, son 8 veces más propensos al intento de suicido, 6 veces más proclives a la depresión y más de 3 veces al uso ilegal de sustancias o a exponerse a situaciones de riesgo como ser la infección por VIH.

En otro estudio realizado también por Ryan y sus colegas, se encontró que la aceptación de la familia de estos adolescentes los protege del potencial suicidio, depresión y del abuso de sustancias, además de mejorar su autoestima y proteger su salud en general.

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